Escrito por: Ángel Larramendi Mecías

“¡Bienhaya Cuba que siente vibrar el alma de Martí en los legionarios de su Nochebuena!”

                            Fed. Henríquez I. Carvajal

En la noche del 27 al 28 de enero de 1926, los miembros del Grupo Literario de Manzanillo, por iniciativa de Juan Francisco Sariol, se reunieron en la redacción de la revista “Orto”, para celebrar por primera vez en Cuba la Navidad Martiana, devenida posteriormente en Nochebuena Martiana y en Vigilia Martiana en la actualidad.

En artículo publicado en 1943 en la revista “Orto” bajo la rúbrica de Nemesio Lavié se Lee: “Asistimos al acto de ‘mistica simbología’, veintisiete comensales para escuchar la palabra emocionada de don Modesto A. Tirado, Comandante del Ejército Libertador, periodista de la Revolución y amigo de Martí… El propósito de Juan Francisco Sariol prendió con ferviente y amorosa ideología.

Desde entonces la República de Martí celebra con actos de la mayor sencillez y elocuencia ciudadana el nacimiento de su redentor (…). Aquella primera noche de la Navidad Martiana, aquel acto sencillo y superior que nos pareció presidido por el Maestro, no ha tenido igual en ninguna otra ocasión”.

Al año siguiente la celebración se extendió a escuelas públicas de la ciudad y otras urbes de la Isla, hasta salir de las fronteras del país para celebrarse en naciones como México, Venezuela, Puerto Rico, España, Colombia y Estados Unidos.

“Desde luego, la semilla está regada en buen surco y es de esperar y aplaudir que la Cena Martiana marché a compás del éxito más lisonjero. Recordar a Martí en actos de esta categoría es rendir homenaje a su gran memoria. Y todos los cubanos, todos los hogares, todas las instituciones están obligadas a rendir ese homenaje”; concluía Nemesio Lavié.

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