Por: Ernesto Parra Muñoz
Para los bayameses resulta placentero el proceso de reanimación y acciones constructivas que se realizan hace más de un año, en la Casa de la Trova, ubicada en la calle Maceo en esta ciudad del oriente cubano.
En investigaciones primarias realizadas sobre este inmueble considerado como nivel patrimonial 1, se evidencia que la vivienda fue asentada el 22 de mayo de 1880 por primera vez, en el Registro de la Propiedad de Bayamo, en el tomo uno, folio tres, siendo su dueño en aquel entonces don Juan de Guevara.
A ello es importante significar que la construcción de este local data de antes del año 1873, así se constata en los protocolos de instrumentos públicos de la escribanía a cargo de don Juan Soler, del 24 de diciembre de 1873, documentos que se guardan en el Archivo Histórico de la ciudad y en él se evidencia la escritura de venta del inmueble.
Este local, que al criterio de algunos investigadores locales, sobrevivió a la histórica quema de la ciudad en 1869; desde el punto de vista arquitectónico, es una construcción de un nivel, con planta rectangular compactada, desarrollada en dos crujías paralelas a la calle; datos que se recogen en el expediente de este inmueble.
En dicho documento consultado en la dirección provincial de patrimonio cultural en Granma, se puede leer además: que el acceso entre una crujía y otra se realiza a través de dos arcos de medio punto.
La cubierta de este inmueble está conformada por una armadura de par hilera, de madera preciosa ornamentada, protegida por tejas criollas, con caída a cuatro aguas, estilos arquitectónicos muy comunes en varias viviendas bayamesas de ese periodo, en las que se añadían aleros con voladizos de rollizo y tejas criollas.
En el año 1990, el local se establece como Casa de la Trova teniendo en cuenta que antes había sido una vivienda que perteneció a la familia de María Rosa Estrada Álvarez, quien emigró a los Estados Unidos en la década del 60 y no dejó descendientes directos. Aunque fue restaurada en el año 1985 y a partir de 1992 comenzó a funcionar como Centro Cultural Convergencia de Artex en Granma.
En la Casa de la Trova de Bayamo, se deja ver el espíritu de una mujer joven, que deja la investigación abierta para conocer sobre esta interesante y misteriosa historia.