Teatro Manzanillo

El Teatro Manzanillo cuenta con una larga historia y su incidencia en el desarrollo de la vida cultural de la ciudad lo hace figurar entre los más destacados componentes en la formación no sólo de un núcleo intelectual de valía, sino en la de un público que logró apreciar los más altos valores de la cultura cubana y universal.

El día 8 de agosto de 1852 se reunieron 53 personas en los salones de la Sociedad Filarmónica de Manzanillo, motivados con el propósito de construir un teatro por medio de acciones de $50.00 cada una. Después de devueltas las acciones el teatro pasaría a propiedad del Hospital de Caridad que en ese momento se construía, siendo éste uno de los recursos para sostener la instalación sanitaria.

El Teatro Manzanillo se erigió en los terrenos que fueron adquiridos a Don Juan Mendieta y Don Jaime Martí, ubicados en la confluencia de las calles Santa Ana esquina a Salas (hoy Villuendas y Maceo); ello fue determinado en una reunión con fecha 3 de octubre de 1852, acordándose la construcción del edificio previo traspaso del local por parte de los propietarios a la compañía. Entre las personas que tuvieron relación con los proyectos de construcción del inmueble figuran: el Teniente Gobernador Don Felipe de Castro, Bartolomé Masó Márquez, Rafael Oro, José Caymari y Fray L. Ramírez.

Para ejecutar la decoración interior fue contratado el artista italiano Francisco Beccantini, quien contaba con una amplia experiencia en este tipo de trabajos y del cual se tenían referencias por haber sido el encargado de la decoración del Teatro de la Reyna Isabel, en Santiago de Cuba. Este artista se radicó definitivamente en Manzanillo, hasta su muerte ocurrida en 1866.

Tras haberse utilizado como hospital en las dos guerras, pues en ambas el Hospital Civil fue transformado en cuartel con el nombre de "Gerona", el Teniente Gobernador Don Manuel Sánchez Lamela ordena su reparación y el Teatro en 1926 fue reparado y modernizado con los recursos aportados por Ramón Escobar Tamayo. En esta segunda reconstrucción participó el carpintero ebanista Vicente Mas, y el maestro de obras fue Rafael Orchells, quien también lo fuera de la hermosa glorieta que adorna el parque central de la ciudad. La restauración de las obras decorativas estuvo a cargo del pintor apellidado Bonachea.

De importancia relevante puede calificarse el vínculo de uno de los padres fundadores de la nación cubana, Carlos Manuel de Céspedes, con el Teatro Manzanillo. Para aquel entonces el prócer radicaba en la ciudad y formaba parte de la Sociedad Filarmónica.

El Padre de la Patria fue director de escena de la primera obra exhibida en este teatro el 14 de septiembre de 1856 –titulada “El arte de hacer fortuna”- comedia en cuatro actos, escrita por el español Don Tomás Rodríguez y Díaz Rubí (1817-1890). Céspedes transcribió la obra y actuó en el papel de Don Facundo Torrente.

Por el escenario de este teatro desfilaron importantes figuras y compañías entre las que cabe mencionar: la Emperatriz de la Opereta¡ Esperanza Iris, Ernesto Lecuona, Alicia Alonso e Igor Youskevitch, Isaac Nicola, Manuel Navarro Luna, Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Enrique Arredondo, Arquímedes Pous, Los Niños Cantores de Viena, Los Cosacos del Don, el Ballet de la Ópera de París, entre otros.

Durante una buena parte de su vida el teatro cumplió también la función de cine, exhibiéndose en tandas semanales las más importantes películas de la época.

Se cerró al público en el año 1972 hasta noviembre de 1989, fecha en que la empresa del ICAIC radicada en Santiago de Cuba acometió los trabajos de restauración y modernización, encontrándose en pésimo estado la estructura, lo que conllevó a que sólo se pudieran aprovechar desde el punto de vista constructivo las paredes perimetrales.

Atendiendo a la herencia de las características originales con que fue concebido y teniendo en cuenta las disímiles formas, materiales y locales que se le suman con la restauración y reconstrucción capital a la que se sometió posteriormente, se proyectó una ambientación artística que conjugara armónicamente los cánones tradicionales con las exigencias del nuevo entorno creado para propiciar el mayor disfrute y desenvolvimiento de las presentaciones y actividades que el centro se proyecta.

Luego de un prolongado receso, ascendente a un período de 30 años, el Teatro Manzanillo volvió a abrir sus puertas el 16 de noviembre de 2002. No fue una inauguración sujeta a la determinación de una fecha ulterior, sino una apertura, para que fuera la práctica cotidiana de su quehacer cultural, la que, casi de modo empírico, unido al profesionalismo de sus técnicos, definiera líneas de trabajo o ajustes de conceptos para diseñar un proyecto posterior. Había que partir, independientemente de conceptuaciones inherentes a un proceso de masificación de la cultura, de una realidad a la vista de todos: El hábito de asistencia al teatro manzanillero se había disuelto en el asfixiante abrazo de treinta años de silencio; pero bajo la certeza de que todo buen inicio y también reinicio lleva implícito un reto en sí.

Dirección postal: Calle Villuenda Esq. Antonio Maceo, Manzanillo, Código Postal 87 510, Granma, Cuba.
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Teléfono: 023-57-2973
Url: http://www.teatromanzanillo.crisol.cult.cu
Capacidad: 700 personas

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