Acerca de nuestros grupos portadores

Como grupo portador se denomina aquel conjunto o agrupación que, como su nombre lo indica, constituye portador de una tradición; manifestando un reflejo generalizador de los valores culturales adquiridos de generación en generación. Su condicionamiento cultural depende del proceso de formación histórico- social al que pertenece, lo que le permite reflejar de forma auténtica su expresión cultural. Asimismo su nivel de desarrollo está en dependencia de las mutaciones que sufre inevitablemente la tradición cultural.

Los grupos portadores por lo general cultivan formas de expresión folclóricas vinculadas a ceremonias y/o festividades basadas de una u otra forma en cultos sincréticos o festividades laicas asociadas a actividades sociales, económicas o familiares. En estos lo artístico se fusiona como un elemento más de ese complejo multifuncional en que los valores éticos se entremezclan ya sea con sus prácticas vivas, mágico-religiosas o con sus concepciones de vida.

Es por esta y varias razones que a través de los grupos portadores es posible el estudio, la promoción y la preservación de diferentes valores socioculturales en una familia, vecindad o comunidad.

Grupos portadores de Granma:
•    Guasimal
•    Los Richard
•    La Melcocha
•    Cantos Vaqueros
•    Nengón del Cauto
•    Renovación 76
•    Alegres del Paraíso

Guasimal

Perteneciente al municipio de Manzanillo, Guasimal acoge una historia de más de 100 años de existencia. Sus inicios se remontan a los años finales del siglo XIX, llegando a consolidarse hacia principios del XX. Fue en la comunidad de Guasimal Arriba donde surgió esta práctica, por iniciativa de la familia Escalona.

El elemento que lo caracteriza como grupo portador es la transmisión generacional de su música y danza a partir de diferentes instrumentos peculiares y de un espectáculo singular en el que se pila café al compás de la melodía y se hace guarapo. La caña de azúcar es molida en un cuyaye para extraer la bebida edulcorante que se agrega al café que, una vez pilado, se cuela en el momento para brindar al público.

Estas peculiaridades lo han convertido en un grupo portador distintivo, que se ha consolidado a través de los años como una personalidad artística, autóctona y única.

El conjunto posee un extenso y variado repertorio integrado por alrededor de 300 obras, en el que predominan piezas de la música popular tradicional campesina. Además interpretan danzones, guarachas y  polkas.

Entre sus obras más populares se encuentran: El Jorocón, El Son de la Loma, Los Problemas de Tilana, El Guayabero, La Peluca, La Mulatona, El Cocalito, El Manicero, El Cochero, A Golpe de Bibijagua, Versión del Camaronero, El Sombrero de Yarey, y El cafetal.

Su sonoridad revela una gran analogía con el órgano neumático y las melcochas que antaño proliferaron en los bailes de la loma (Manzanillo).


"Los Richard” (Grupo músico - danzario)

Con antecedentes étnicos de la cultura haitiana portada por René Richard Morpeau, se funda este grupo en la comunidad de Manacal de Pinalito, Guisa, en el año 1968. Sus primeros integrantes fueron: Nelson Losí Arjona,  Lorenzo Losí Arjona, Inginio Losí Arjona y René Richard Morpeau.

Su característica esencial radica en la fusión de melodías haitianas con ritmos cubanos. Integrado por haitianos que emigraron a Cuba y descendientes de éstos, hoy se encuentra conformado por hijos de estos haitianos, sobrinos y otros pobladores de la comunidad.

En su repertorio se incluyen diversas piezas tales como Mamá Francisca, Tráeme el agua Elia, La China, Buscando estoy, Mujeres de Mayarí, Estos negros traen candela, Clara Bella, Que se vaya el mono, Hoy he decidido cantar esta canción, Qué rico suena la timba, Nosotros los cubanos, El cafetal, entre otros.

Sobre este grupo portador se han realizado dos grabaciones: una por el Centro Nacional de la Música, y otra en ocasión de su actuación en el Festival Nacional Serrano, celebrado en Bartolomé Masó, las que constituyen reflejo de su quehacer sociocultural y los sitúan en un lugar de referencia a nivel nacional.


Melcocha Alegres del Paraíso  (Yara)

La Melcocha, como se identifica popularmente este grupo portador, lleva por nombre Melcocha Alegres del Paraíso. Nace en el asentamiento poblacional Paraíso, ubicado en el municipio Yara.

Esta agrupación, que en este 2015 arriba a sus 70 años, cultiva la música tradicional de órgano desde el 24 de diciembre de 1945. Los elementos musicales que le caracterizan son: requinto, tumbadora, paila y 2 acordeones.

Entre las obras de su repertorio destacan El Jorocón, El cafetal, Lágrimas negras, Mi amante en el batey, El golpe de bibijagua, entre otros temas.


Cantos Vaqueros (Cauto Cristo)

Este grupo se distingue por la interpretación de los diferentes cantos de trabajo vaquero, atesorados como parte de la cultura popular tradicional en la llanura del Cauto.

Su repertorio agrupa los diferentes cantos de trabajo en el campo. Esta expresión sociocultural es característica de culturas ganaderas, y se transmite de generación en generación de vaqueros, de padres a hijos, incluyendo la totalidad de la familia.

Estos cantos son vocálicos, la diversidad tonal y sonación según el tipo de canto con falsetes, silbado,  sonidos naturales con sonoridades y matices melódicos.

El vestuario del grupo es típico a la actividad que representa: un conjunto vaquero compuesto de pantalón, pantalonera, faja, camisa vaquera, chaqueta, botines, espuelas y sombrero vaquero.


Nengón del Cauto (Cauto Cristo)

De la existencia de este grupo se poseen referencias desde el siglo XIX, sobre el año 1898. El grupo Nengón del Cauto cultiva esta variante musical del son montuno denominada Nengón, que se particulariza en la región del Cauto con una sonoridad diferente a la de otros dados en la región oriental. La letra de sus canciones refleja el vínculo con el principal renglón económico de la región: la ganadería.

El baile del Nengón sirvió de diversión y esparcimiento después de largas jornadas de trabajo. Los rasgos que lo tipifican están fundamentados en su paso básico (con golpe de tacón primero izquierdo, luego derecho hacia los lados) y sus tres variantes (Enlace de la vaquita o paso de fantasía, El ordeño y Recorrido).

Con el primero el vaquero se acomoda durante el baile pues no tiene que despojarse de sus pantalonetas y espuelas, a la vez que protege a su pareja de estos últimos, las que con el movimiento del baile imitan sonidos armónicos que acompañan al grupo musical.

El paso de recorrido, acentuado por los movimientos pélvicos simula el desplazamiento sobre el caballo en plena labor y en ocasiones es una acechante persecución a la vaquita.

En el paso de fantasía el vaquero recrea con su imaginación las actividades que son propias de la faena ganadera, así le imprime los movimientos del lazo y el enlace y los movimientos pélvicos para simular el caballo sobre el que realiza su labor.

Precisamente este baile, por su ejecución y originalidad, constituye la mayor expresión folclórica de esta agrupación. Su coreografía y pasos básicos reflejan las diferentes faenas ganaderas tales como la monta a caballo, el enlace de la vaquita, el robo de la novia. Esta forma posee un sello único proveniente de los vaqueros de antaño: el acomodamiento para bailarlo en el guateque con las espuelas, las pantaloneras y demás atuendos. Todo esto fue creando un estilo en que se entrelazaban sus improvisaciones con su trabajo diario.

Se dice que en sus inicios el Nengón del Cauto se componía de un tres; una Tumbandera o Tambor Arco, cuya construcción respondía a la improvisación, fabricada con un palo de un arbusto llamado palo bronco, la cuerda de una fibra sonora y un parche de cuero, fijado en un hoyo que funcionaba como caja de resonancia; la Bunga, una especie de tambor fabricado con un palo ahuecado y cuero de jutía trincado con cuerdas de cuero o alambre; las maracas; La voz guía y el coro.

Para 1925 el grupo mantenía el tres construido por trastes (17), la boca y las cuerdas de acero, la guitarra, las maracas, el bongó y la marímbula, la voz guía, una segunda y una tercera, además del coro, según las circunstancias festivas.

El formato actual de la agrupación consiste en: Tres, Guitarra, Marímbula, Maracas, Bongó y la voz guía, acompañada de una segunda y una tercera.

En estos momentos se trabaja en la confección de los instrumentos originales con que se tocaba en 1898 esta variante del son.


Renovación 76

Renovación 76 cuenta ya casi con un siglo de creado. Esta agrupación tradicional fue fundada por Fernando Machado en 1913, y desde entonces se ha dedicado al cultivo de la música tradicional y campesina, legado que se ha mantenido de generación en generación en esta familia.

En sus inicios contaba con instrumentos muy rústicos. En 1976 asume la dirección del grupo Elio Ponce, nieto de Fernando Machado, y adopta el formato que actualmente posee la agrupación.

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