Diana Iglesias Aguilar

El arte no cree en el clima, cómo la Cultura no tiene momento fijo, refranes o frases populares que suenan jocosas pero encierran la cotidianidad de los miembros de la Guerrilla de Teatreros, colectivo con tres décadas de vida artística que no detiene la programación habitual ni ante las inclemencias del tiempo.
Esta semana fue en el poblado de Mabay, a 15 kilómetros de Bayamo, capital de la provincia Granma. El Consejo Provincial de las Artes Escénicas, planifica actividades culturales en la periferia de la ciudad, así el arte no es privativo de las poblaciones urbanas y el trabajo comunitario se solidifica, ese que lleva como complemento alegrías y espiritualidad.
Había muchos niños expectantes, también abuelas, abuelos, algunos adolescentes y muchos hombres, un poco alejados cómo con temor o recelo de acercarse, aunque conocen al dedillo al colectivo teatral que hace periplos artísticos mínimo tres veces por año, por la geografía más intrincada de la provincia.
Anunciaron agua, cómo la muerte de Santiago Nasar, si Gabriel García Márquez estuviera aquí, hubiera escrito una crónica macondiana. Llovió, si, a cántaros, pero la gente no se fue, esperaron en los portales de las casonas principales del pueblo y los artistas en el ómnibus que dejaba pasar de vez en vez una fría gota de lluvia.
Frente a la bodega, en un amplio portalón se hizo el improvisado escenario. Coincidencias del día, la tienda de víveres se llama El progreso y eso significa ir hacia adelante, entre otras cosas, y para alante fueron los artistas: magos, intérpretes, actores, músicos, a declamar, hacer reír, llorar, pensar.
Poco a poco la gente se sacude la modorra y la incertidumbre: se irán por el agua? !Que va, René Reyes no le teme al agua, y su gente menos! Si habrán actuado antes, durante, después de aguaceros, ciclones, huracanes!!!!
En treinta años la Guerrilla de Teatreros ha visto caer hasta granizadas, y llevado el arte en las condiciones más complejas e inimaginables. Una función es una función, lo más importante que tienen, así se respira en el colectivo y está vez no será diferente.
Allá los meteorólogos que anuncian agua, los de la Guerrilla anuncian arte.

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