Una mujer singular estará en el Museo de Cera de Bayamo.

Por Diana Iglesias Aguilar

Por varios meses de incertidumbres y desvelos trabaja el artista Leander Barrios Milán en una nueva estatua que enriquecerá la colección del Museo de Cera de Bayamo, presumiblemente, antes de que finalice el año. Con la meticulosidad de los artesanos moldea la cera para tallar el cuerpo y el rostro de una singular bayamesa, de estirpe patriótica y sentido artístico.

La pieza está casi al ciento por ciento de ejecución y ya Rosy, la modista colaboradora, trabaja en la confección del vestuario y accesorios para engalanar el cuerpo que se paseó por los salones de Bayamo en la medianía del siglo XIX.

Acerca de la dificultad para acometer la nueva pieza, téngase en cuenta que las referencias fotográficas son escasas, así como las descripciones fenotípicas, nada al detalle y si muy generales, lo que puede atentar contra el resultado, sobretodo porque la imagen que tenemos de ella es muy personal y en el caso de la figura en cera no es un calco de la realidad, sino una obra de arte para la que hay apenas unos pocos referentes.

Diferente de otras técnicas de las artes plásticas donde se usan moldes, y diferente también a museos del mundo homólogos, que exigen para realizar las figuras centenar y medio de medidas corporales y más de una treintena de imágenes, en las estatuas cubanas, como esta, se ha contado con insuficiente información visual y anatómica.

Aunque Leander aprendió desde niño, al igual que su hermano Rafael, el modelado de la cera hace cinco lustros, reconoce las complejidades de la materia prima principal para realizar las estatuas que suman más de una veintena en la institución cultural, única de su tipo en Cuba.

El cambio de coloración, el proceso de derretido, todo tiene su complejidad, que se multiplica por el encarecimiento y escasez de las materias primas, aunque el artista señala que no permite que algo dañe el resultado final, para el que trabaja sin descanso desde su taller doméstico en el municipio Guisa.

La bayamesa, que pronto será develada, acompañará a otras mujeres determinantes en la cultura cubana ya ejecutadas en cera policromada y expuestas en el museo bayamés: Rita Montaner, Celina González, Carilda Oliver Labra, Sara González (no exhibida por inconformidad de familiares aunque si fue reconocida por contemporáneos y públicos) y la no menos significativa Rita La caimana, personaje bayamés inmortalizada en una canción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies