Creatividad rompe inercia
Por Diana Iglesias Aguilar
Escucho y leo a diario por teléfono y grupos de mensajería la acotación !qué aburrimiento! Si bien es cierto que el cese de movilidad nos obliga a estar dentro de casa, para nada es sinónimo de estar quietos.
Mucho y bueno se puede hacer, con pocos recursos y abundante imaginación, como lo demuestra la familia bayamesa Malcolm Lores, que desde el comienzo de la epidemia decidieron elaborar juguetes junto al pequeño Adolfito, resultando que la tarea creativa se convierte en más que un entretenimiento, en una filosofía de vida de hacer grande y bueno, útil y hermoso con lo que por estos dias se nos da en abundancia: el tiempo dentro de casa y en familia.
Hace unos seis meses registramos en video por Videos Crisol los logros alcanzados por Adolfo, el Doctor Malcolm y la profesora Lilian, médico y pedagoga, ambos mediáticos pues combinan sus profesiones con espacios de formación, educación e información en la radio y televisión de Granma.
En ese momento habían fabricado con sus manos varios autos, entre ellos un taxi, dos ómnibus, un helicóptero, con el empleo de cajas de cartón, papeles de colores, acuarelas, goma de pegar, radiografías a las que quitaron la película que las cubre y otros recursos a mano dentro de hogares como envases plásticos.
No hay magia ( Aunque el Doctor Malcolm es también ilucionista reconocido), si trabajo en equipo, mucho ingenio y deseo de compartir esa hermosa aventura que se llama vida que tiene en la cotidianidad un reto perenne. Llegado el 2021 y abunda aún el tiempo juntos, luego de superar cada día las tareas profesionales unas veces dentro de casa y otras ( muy pocas) fuera de ella, la familia se plantea otro reto: el de nuevos juguetes construidos con sus manos.
Esta vez conjugan inmuebles con autos y cuidan como de costumbre de la función utilitaria, pues aunque quedan hermosos, no son para adornar, sino para que Adolfito de seis años juegue cada día. Si bien no es nuevo el asunto y muchas mujeres, educadoras de círculos infantiles y maestras dominan la técnica del papel maché y otras para elaborar juguetes y herramientas educativas, lo sorprendente es además del resultado vistoso y casi perfecto, el proceso de fabricación que implica compartir, discutir, proponer sueños y deseos que podrán cumplirse en breve con la resolución en equipo de poner manos a la obra.
No hay secretos, una vez más querer es poder, hacer estas cosas junto a nuestros hijos les traerá mucho más placer ahora y luego con el paso de los años mejores recuerdos que digamos una ropa sofisticafa o aditamento que consideramos ” necesario” y en verdad no lo es. Ahora este dúo ( y sus hijos) que inspira afecto y respeto por su trabajo, despierta mayor admiración entre quienes van conociendo por sus huellas las esencias. Como si fuera poco también fabrican una casita y un auto para que Adolfito obsequie a dos amiguitos especiales, cultivando así otros valores en el niño.
A romper la inercia familia y revertir la negatividad que genera el estar limirados de movimientos. En casa hay recursos a nuestro alcance con los que podemos hacer mucho y bueno por nosotros y por otros, solo hay que sentar la imaginación y la creatividad junto a la familia y trabajar en equipo. ! Adelanre!
Hace unos seis meses registramos en video por Videos Crisol los logros alcanzados por Adolfo, el Doctor Malcolm y la profesora Lilian, médico y pedagoga, ambos mediáticos pues combinan sus profesiones con espacios de formación, educación e información en la radio y televisión de Granma.
En ese momento habían fabricado con sus manos varios autos, entre ellos un taxi, dos ómnibus, un helicóptero, con el empleo de cajas de cartón, papeles de colores, acuarelas, goma de pegar, radiografías a las que quitaron la película que las cubre y otros recursos a mano dentro de hogares como envases plásticos.
No hay magia ( Aunque el Doctor Malcolm es también ilucionista reconocido), si trabajo en equipo, mucho ingenio y deseo de compartir esa hermosa aventura que se llama vida que tiene en la cotidianidad un reto perenne. Llegado el 2021 y abunda aún el tiempo juntos, luego de superar cada día las tareas profesionales unas veces dentro de casa y otras ( muy pocas) fuera de ella, la familia se plantea otro reto: el de nuevos juguetes construidos con sus manos.
Esta vez conjugan inmuebles con autos y cuidan como de costumbre de la función utilitaria, pues aunque quedan hermosos, no son para adornar, sino para que Adolfito de seis años juegue cada día. Si bien no es nuevo el asunto y muchas mujeres, educadoras de círculos infantiles y maestras dominan la técnica del papel maché y otras para elaborar juguetes y herramientas educativas, lo sorprendente es además del resultado vistoso y casi perfecto, el proceso de fabricación que implica compartir, discutir, proponer sueños y deseos que podrán cumplirse en breve con la resolución en equipo de poner manos a la obra.
No hay secretos, una vez más querer es poder, hacer estas cosas junto a nuestros hijos les traerá mucho más placer ahora y luego con el paso de los años mejores recuerdos que digamos una ropa sofisticafa o aditamento que consideramos ” necesario” y en verdad no lo es. Ahora este dúo ( y sus hijos) que inspira afecto y respeto por su trabajo, despierta mayor admiración entre quienes van conociendo por sus huellas las esencias. Como si fuera poco también fabrican una casita y un auto para que Adolfito obsequie a dos amiguitos especiales, cultivando así otros valores en el niño.
A romper la inercia familia y revertir la negatividad que genera el estar limirados de movimientos. En casa hay recursos a nuestro alcance con los que podemos hacer mucho y bueno por nosotros y por otros, solo hay que sentar la imaginación y la creatividad junto a la familia y trabajar en equipo. ! Adelanre!