Acercamiento a las Artes Plásticas en Granma. Las Artes Plásticas en Granma en la Revolución VI (Continuará)

Por Aida Rosa Fonseca Rodríguez

La producción pictórica más visible al iniciar el triunfo de la Revolución, está representada por tres artistas con formación académica: Astrid González, Gastón Sariol y Julio Girona.  Ellos, abrieron caminos y sentaron las bases del desarrollo de esa manifestación en la localidad, principalmente de Manzanillo. El último de los señalados, Julio Girona con una obra de relevancia internacional y nacional, merecedor del Premio Nacional de Artes Plásticas, en 1998.

En el 1961, el creador Astrid González Duque de Estrada, se dio a la tarea de aglutinar en Manzanillo a un grupo de artistas autodidactas, que venían realizando toda una labor creativa desde la seudo república y organiza con ellos se una muestra colectiva, en el local que actualmente ocupa la Casa de la Cultura. Se inauguró la exposición el 29 de octubre y se mantuvo abierta al público hasta el 10 de noviembre. Participaron veintinueve aficionados con dos grabados, cuatro esculturas y cien pinturas para un total de ciento seis piezas. Predominando la pintura dentro de la muestra. En el catálogo de presentación se dice:

Pretendemos que esta exposición… marque el inicio de una producción fecunda que contará con el apoyo material y técnico de este departamento, que no regateará esfuerzos ni desvelos en estos propósitos de nuestra Revolución de brindar al arte la oportunidad que le fue negada[1]. (Palabras alcatálogo, 1961, p. 2)

Constituyó esta exposición un hito en la historia de las artes plásticas de nuestro territorio después del 1959. Se considera, como la primera muestra con un nuevo y enriquecedor significado, de carácter transformador y revolucionario.

El escultor Orlando Jardines Crespo, fue quien organizó, entre los años 1963 y 1964, el Centro Vocacional de Artes Plásticas en Bayamo. En él, se prepararon y atendieron numerosos artistas aficionados. Le colaboraron en su empeño, Fernando Berreichi, Francisco Castillo, David Jaime, Jesús Rodríguez Crespo, y otros. En el 1965, el artista Alfredo Tornes, graduado de San Alejandro, asume la dirección del Centro. El resultado de su labor permitió la materialización en el último quinquenio de los 60 y principios del 70, de numerosas exposiciones colectivas y personales, en su mayoría con la participación de aficionados.

A partir del año 1965, comenzaron a llegar al territorio grámense, artistas profesionales e instructores de arte, que activaron la manifestación de las Artes Plásticas, mediante exposiciones y eventos, entre los egresados que se incorporaron al territorio tenemos a: Julio Quitante, Manuel Olivera, Manuel Acosta, Ramón Blanco, Roger Aguilar y otros.

En esta etapa las obras de los creadores hacen evidentes, aquellos rasgos peculiares del contexto que precisan un comportamiento circunstanciado en la producción y percepción artística. Esta llega a ser heredera del oficio aislado de aquellos artistas, que en el período prerrevolucionario ejercían el diseño publicitario y de un espacio de tiempo de referente exaltación creativa tras la fundación del D.O.R.

Ya para septiembre de 1967 se crea, con un grupo de aficionados el Taller libre de Artes Plásticas: “Carlos Enríquez”, en Manzanillo, que realiza en esa fecha también su primera exposición. Este taller fue liderado por el instructor de arte Arsenio Martínez Rodríguez. Contribuyendo con él en este trabajo, Felicita Abreu y Edit Marrero, todos provenientes de las primeras graduaciones de la Escuela Nacional de Instructores de Arte.

 La época de los 70 indicará una alternativa ordenadora, que parte de los acontecimientos, como síntomas de cambio en la evolución del arte. Orientado al cambio en el paradigma social, con incidencias en el signo artístico. Es la etapa de la zafra azucarera mayor de todas las épocas, de la nueva escuela, del auge del internacionalismo y la solidaridad con los países de África, Asia y América Latina.

La obra de diferentes pintores en el territorio, refleja los esfuerzos de esos momentos vividos por el pueblo. También el tema de la mujer vinculada al trabajo, el obrero, el campesino, entre otros temas. Es apreciable un afán por las ambiciones temáticas y la incorporación de los asuntos del contexto histórico.  La ética, lo heroico, lo popular, el ruralismo, el erotismo y lo cotidiano son algunos de los temas abordados con fuerza y sentido de la experimentación.

Cuando en el 1971 el Congreso de Educación y Cultura se pronuncia por hacer del arte un arma de la Revolución, se orienta ya el carácter masivo de la cultura, con un sentido de proyección para el pueblo. El estilo social y partidista de las instituciones discursivas, creaba las características del espacio para el arte.

En Manzanillo se formó también otro Grupo Plástico en el año 1970, que desarrolló exposiciones colectivas y personales, excursiones, conferencias, charlas, participaron en eventos a diferentes instancias. Entre sus miembros aficionados y profesionales se destacaron:

  • Ciro Quesada Asenjo: Egresado de la Escuela Nacional de Arte. En su obra se reflejará el dominio del diseño y el color, con buen acabado, variedad de temática que expresa su compromiso con la etapa de la historia de la que fue protagonista.
  • Manuel de Jesús Polanco: con una amplia labor creativa, en su producción predomina el paisaje rural y oriental, el amor a su tierra natal lo manifiesta a través de la paisajística, sus piezas forman parte de colecciones privadas y otras están en establecimientos públicos.
  • Hidde Perea Planas: Utiliza la técnica de la tempera, su tema principal son las imágenes de héroes y mártires. Toda una obra dedicada al reconocimiento y la promoción de los próceres de nuestra independencia.

Teniendo como antecedente la creación de Talleres y el Centro Vocacional, se fundan en 1974, en los municipios Bayamo y Manzanillo, las Escuelas Elementales de Artes Plásticas “Manuel del Socorro” y “Carlos Enríquez” respectivamente. Ellas fueron catalizadoras y facilitadoras del desarrollo de esta manifestación en la provincia. Varias generaciones de graduados, nos legaron estas escuelas vocacionales. Niños y adolescentes que conformaron la cantera para carreras profesionales afines.

 Hoy como artistas, instructores, profesores o especialistas, laboran o han laborado en los diferentes municipios de la provincia o el país, en escuelas, Casas de Cultura, Galerías de Arte, Talleres de Creación, etc. Ellos, entre otros, han sido ganadores en salones, concursos, eventos provinciales y nacionales. Varios son los pintores, en parte egresados de las Escuelas Elementales de Artes Plásticas y en parte fundadores de las mismas, que han hecho y hacen hoy, la historia de las Artes Plásticas en Granma.

En los últimos años de la década de los 70 se incorporó al panorama plástico nacional un grupo de artistas provenientes de las escuelas de arte que se propuso revolucionar concepciones en el terreno de la creación artística.

 (Continuará)


[1]González Duque de Estrada, Astrid: Palabras al catálogo, en Expo Colectiva. Manzanillo,1961.

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