Por Donnaivis Barrios Hechavarría

Dos de las más importantes revistas cubanas del siglo XX, Bohemia y Carteles, son de imprescindible consulta para conocer el estado de la vida política, social y cultural cubana, latinoamericana y mundial de aquellos años.

Por su parte, Carteles fue una revista gráfica semanal publicada en La Habana, fundada en septiembre de 1919 por Oscar H. Massaguer, su primer director y administrador.

Su paso de revista mensual a semanal y el aumento progresivo del número de páginas fueron resultado de la creciente demanda de sus informaciones y la ampliación de sus lectores potenciales.

A partir de mayo de 1924 presentó una sección editorial sobre política cubana, atacando la dictadura de Gerardo Machado, y a la Guerra Civil Española, fundamentalmente a través de la fotografía.

En sus aproximadamente veinticinco páginas, reseñaba lo acontecido en el mundo de los espectáculos, deporte (“Chismes de las Grandes Ligas”), arte, historia y los acontecimientos políticos; atendió algunos de los más justos reclamos emanados de una nación oprimida.

El 28 de marzo de 1926 se publicó un editorial que aseguraba:

El analfabetismo es la condición más extendida; y, en cuanto al estado económico, expulsado el guajiro de la pequeña finca cultivada por sus padres desde tiempo inmemorial, con la transformación de la propiedad agrícola durante los últimos veinte años, y reducido a la condición de jornalero cortador de caña, hace mucho tiempo que la más extrema pobreza es su compañera inseparable.

Por otra parte, y a pesar de los acertados juicios sobre la evolución contemporánea de Cuba, Carteles llegó a justificar ciertas políticas de represión empleadas por Machado: “A ciertas medicinas, por obediente que sea un niño, no hay quien sea capaz de hacérselas tomar sin un poquito de violencia” (1926, p. 7.).

 Muchas de las críticas a los males endémicos de la República se debieron a la autoría de Emilio Roig de Leuchsenring, bajo el seudónimo de  El curioso parlanchín.

Secciones como Habladurías permitieron ejercer opinión sobre temas de política interna de modo que, aunque sin marcada intención contestataria, la revista dejaba una impronta favorable a la discusión social. Desde una perspectiva aparentemente humorística establecían debates en torno a la jornada de ocho horas y a los servicios de salud.

Los recursos gráficos adquirieron papel relevante en Carteles, en apoyo a secciones como Actualidad mundial, Gráficas mundiales y De aquí y de allá. En sus textos resulta curioso el uso de diferentes términos y frases del momento, como parte  de su propio léxico. Entre ellos podemos destacar: aflojar la mosca (dar dinero), pelar la pava (enamorarse, acariciarse), joven en edad de merecer (joven apta para el matrimonio).

Otros eran, pollita (muchacha adolescente, joven), chiqueona (cariñoso, mimoso), consorte (cónyuge/ esposo/a), duquesa (clase de auto de dos plazas), chacota (broma, juego), caletre (talento o capacidad para hacer algo), forros (votos electorales falsificados) y morada de la Intrusa (cementerio).

De 1954 al 1959, Oscar Pino Santos redactaba una columna con un enfoque marxista, con títulos como: “Problema del desarrollo económico nacional. La anunciada Reforma Arancelaria”, y “¡Tarifada la vía pública! Parquímetros: una exacción fiscal que nada resuelve”.

Al triunfo de la Revolución siguió imprimiéndose. En enero de 1959, se publicó el editorial “Siete años de tiranía”:

Cobardemente en medio de una orgía de sangre y destrucción, (…) huyó para siempre (…) quien tanto blasonara de ser ‘el hombre fuerte de Cuba’. Y en “La llegada de Fidel”: “Por fin llegó. Entró en La Habana (…) Era el libertador, (…) que comparte con su pueblo la alegría del triunfo.

Pese a lo anterior, Carteles asumió una actitud ambivalente: unos columnistas respaldaban las transformaciones de la Revolución y alababan a su máximo líder, como Vicente Martínez en La semana política; otros como Antonio Llano Montes con Tras la Noticia, criticaban algunas medidas.

El 12 de abril, apareció en la sección Menudeo: “En la depuración del Poder Judicial ha predominado el (…) amiguismo, en lugar de un espíritu de estricta justicia…”.

Por sus páginas transitaron periodistas e intelectuales como Gustavo Grau Mederos, Alejo Carpentier -que en 1925 ocupa la jefatura de Redacción-, la activista feminista Mariblanca Sabas, Onelio Jorge Cardoso, Guillermo Cabrera Infante, Virgilio Piñera y José Soler Puig, entre otros, hasta su cierre el  31 de julio de 1960.

“Una bella fotografía de Miss Margaret Sousa, hija del famoso director y compositor americano” (Carteles del Volumen 9, Número 19. Publicada el 9 de mayo de 1926 en La Habana, Cuba).

Portada alegórica al 1º de Mayo, Día del Trabajo en Cuba (Carteles del Volumen 18, Número 18. Publicada el 1 de mayo de 1932 en La Habana, Cuba).

Carteles del Volumen 34, Número 37. Publicada el 10 de septiembre de 1939 en La Habana, Cuba.

La portada de esta edición de Carteles es alegórica al natalicio, 28 de enero de 1853, de José Martí, Apóstol de la República de Cuba (Carteles del Año 35, Número 5. Publicada el 31 de enero de 1954 en La Habana, Cuba).

Carteles del Año 37, Número 52. Publicada el 23 de Diciembre de 1956 en La Habana, Cuba.

 Carteles del Año 38, Número 42. Publicada el 20 de Octubre de 1957 en La Habana, Cuba.

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