IAP: alternativa de trabajo en la comunidad.

Por Yaisell Rosales Espinosa y Luis Enrique Durán López.

En estas últimas décadas, sin perder el carácter de cientificidad, han nacido otros enfoques de investigación científica, buscando mayor participación y apropiación del proceso y de los resultados por parte de la comunidad involucrada. En estos nuevos enfoques se ubica la  Investigación Acción Participación (IAP).

Es un enfoque investigativo y una metodología de investigación aplicada a estudios sobre realidades humanas. Como enfoque se refiere a una orientación teórica en torno a cómo investigar. Como metodología hace referencia a procedimientos específicos para llevar adelante una investigación; es una manera concreta de llevar adelante los pasos de la investigación científica de acuerdo con su enfoque.

La novedad puede ubicarse en el sentido e implicación de las dos palabras que acompañan  Investigación – Acción – Participación  implica la presencia real, concreta y en interrelación de la Investigación la Acción y la Participación.

El enfoque de la IAP nació en los años 70, con base en la orientación sociológica de la teoría de la dependencia-Liberación, orientación que fue siendo asumida por las ciencias humanas, las ciencias de la educación, la pastoral y la misma teología. Uno de sus aspectos claves es  dar el valor que se merece a la acción – la praxis (acciones que conducen al cambio estructural) y la relevancia que tiene la comunidad toda, aún aquella a la que no se le ha permitido la capacitación en colegios u universidades (la clase pobre).

Al acercarnos al significado de las palabras que conforman esta metodología encontramos que como investigación orienta un proceso de estudio de la realidad o de aspectos determinados de ella con rigor científico. La acción es entendida no solo como el simple actuar, o cualquier tipo de acción, sino como acción que conduce al cambio social estructural; esta acción es llamada por algunos de sus impulsores, praxis (proceso síntesis entre teoría y práctica), la cual es el resultado de una reflexión-investigación continua sobre la realidad abordada no solo para conocerla, sino para transformarla.

Además, en la medida que haya mayor reflexión sobre la realidad, mayor calidad y eficacia transformadora se tendrá en ella. La investigación y la acción se funden en la praxis. El requerimiento de cualquier investigación, que quiera ser práctica y transformadora, es la acción. No se investiga por el mero placer de conocer; además, la validez de una investigación la otorga la acción. “la IP es para la acción, de la acción realizada, y en la acción” (Germán Mariño).

Es importante tener en cuenta que no hay que esperar el final de la investigación para llegar a la acción, pues todo lo que se va realizando en el proceso es acción y a la vez va incidiendo en la realidad. Es participativa: es una investigación – acción realizada participativamente. Esta investigación no es solo realizada por los expertos, sino con la participación de la comunidad involucrada en ella;  busca ayudarle a resolver sus problemas y necesidades y ayudar a planificar su vida.

 La IAP se realiza con una óptica desde dentro y desde abajo: desde dentro de la comunidad estudiada; desde abajo pues lleva a la participación incluso a quienes no han recibido una capacitación para investigar. Los problemas a investigar son definidos, analizados y resueltos por los propios afectados o beneficiarios del cambio. Con la participación se hace realidad el derecho de todos a ser sujetos de historia, o sea sujetos de los procesos específicos que cada grupo va llevando adelante. La meta es que la comunidad vaya siendo la autogestora del proceso, apropiándose de él, teniendo un control operativo (saber hacer), lógico (entender) y crítico (juzgar) de él.

Este enfoque implica un replanteamiento epistemológico, político, y por tanto metodológico; no es hacer lo mismo de antes, pero ahora con la participación de la comunidad, sino investigar desde una nueva óptica  en – con – para la comunidad.

  • Desde lo epistemológico establece romper con el binomio sujeto-objeto de la investigación. Todos son sujetos y objetos de investigación, lo cual implica que la investigación se va logrando en la acción participativa comunitaria.
  • La teoría va a ser resultado del aporte popular, leído, justificado, convalidado, orientado por los métodos científicos; desde ese punto de vista, todos aportan: la comunidad, los técnicos, los expertos.
  • Desde lo político: requiere que toda investigación parta de la realidad con su situación estructural concreta, la reflexión, para ayudar a transformarla creativamente, con la participación de la comunidad implicada. El objeto final es la transformación de la realidad social en beneficio de las personas involucradas; esto implica operar también al interno del sistema vigente.
  • Metodológicamente: supone un proceso modesto y sencillo al alcance de todos ( “la ciencia no deja de ser ciencia por ser modesta” Fals Borda), pero a la vez que lleve: a la participación procesal, a asumir critica y estructuralmente la realidad, a la reflexión seria y profunda de sus causas y tendencias, a conclusiones científicas, a estrategias concretas y realizables, a una planeación, a una praxis – acción renovada y transformadora en la que vaya interviniendo toda la comunidad, a una continua reflexión sobre la praxis para hacerla cada vez más liberadora y transformadora de la realidad.

El objetivo último de la IAP es conseguir que la comunidad se convierta en el principal agente de cambio para lograr la transformación de su realidad. En ocasiones estamos implementando en nuestras comunidades  esta metodología sin ser plenamente conscientes  de ello. Hoy nuestra sociedad se ha enfrentado a una epidemia que para su combate y solución ha requerido del concurso de los esfuerzos de su población.

El diagnóstico de la necesidad fue realizado por las autoridades competentes, pero la materialización de la acción ha sido puesta en práctica por todos. Tareas como confección de nasobucos, elaboración y entrega de alimentos a grupos etáreos vulnerables o de riesgo, realización de pesquiza, entre otras iniciativas ejecutadas para contribuir a evitar el contagio y lograr la permanencia en casa evidencian una participación real por parte de los beneficiarios. La creatividad, la solidaridad y la disciplina han sido elementos claves en la búsqueda de soluciones.

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