Postales para mamá y papá. ¿Acaso multiplicamos la recepción de los estereotipos machistas? Comunicación y enfoque de géneros.

Por: MsC. Juventina Soler Palomino.

La llegada del Día de las Madres ha sido siempre una motivación para reunirse en familia y vernos para celebrar la presencia de esa persona que nos dio la vida y nos guió por esa senda que, a veces, es complicada. Con el tiempo y en pos de echar por tierra la frase: “Madre es una sola, padre es cualquiera”, que encierra un cúmulo de imaginarios que pasan por el alto índice de abandono de los padres del hogar y la afluencia de familias monoparentales, hasta las actitudes propias de un machismo instaurado en la  estructura social;  se desarrollaron actividades para potenciar el Día de los Padres y reconocer la figura masculina y su importancia en el rol familiar, lo cual me parece muy bien, pero considero que las campañas promocionales para este fin no han logrado su cometido y a la pregunta ¿estamos multiplicando la recepción de los estereotipos de género? tendremos, lamentablemente, que decir  sí.

Días antes del Día de los Padres cuando mi hija llega a la casa con las postales que había comprado en su escuela para obsequiárselas a su papá me llama la atención  las imágenes y mensajes escritos que tenían; aclarar que la entidad encargada de repartir este producto que es la empresa de Correos de Cuba, y despliega la venta en múltiples puntos de las ciudades de todo el país, por lo que, dichas postales están a disposición de la mayoría de la población a un precio muy asequible.  Alguien podría preguntarse ¿entonces qué le preocupa a la que escribe? En primer lugar me preocupa el amplio alcance de este producto comunicacional y el segundo lugar, y por eso escribo al respecto, es la reproducción de los estereotipos de género que traen las imágenes de estas tarjetas postales.

No es un secreto que la cultura patriarcal se ha reafirmado siempre directa o indirectamente en productos comunicativos, en estudios realizados se comprueba como los sujetos sociales reciben en audiovisuales, publicidad comercial y turística e incluso en productos de un contenido altamente estético como una obra de arte la reafirmación del patrón patriarcal, se refuerza la imagen del “macho” poderoso e invencible y la “mujer” sumisa y domesticada por ese “macho” irresistible. No es una exageración, no creo que lo sea, pues las postales por la celebración del Días de las Madres y de los Padres reproducen estos estereotipos en palabras y, para mí lo más lamentable, en imágenes.

Esta vez la publicidad sexista se reafirma a través de un icono que son las flores, no estoy en contra de asociar a las mujeres con las flores, pero ¿por qué a las mujeres nada más? acaso los hombres no pueden ser asociados con estas hijas de la naturaleza, que generan tranquilidad y ternura. Para los patrones sexistas no pueden asociarse los hombres a las flores y qué imágenes traen las postales dedicadas al Día de las Madres, pues flores, muchas flores a todo color y con mensajes como: “Madres…la más bella”, “Eres lo más bello que tengo en la vida nunca te alejes de mí”,  “Madre…la más bella palabra”, “Todo mi cariño es para ti en este día especial”. Los mensajes para las tarjetas postales de los padres emiten todo lo contrario: “PAPÁ…te quiero porque me enseñas a componer el futuro”,  “Hoy quiero BRIBDAR por tenerte en mi VIDA”, “Siempre cuidas de la familia por eso eres EL REY DE LA CASA”, “PADRE y CAMPEÓN…significan lo mismo”,

“PADRE HÉROE…tú me has enseñado el amor y los valores que tanto bien hacen a mi vida y me llenan de felicidad”. No hay que hacer un análisis semiótico para darse cuenta de las diferencias, yo diría de las grandes diferencias de los mensajes comunicacionales de las tarjetas postales de las madres y los padres. Las madres son: bellas, son una palabra bella, son imprescindibles, reafirman el estereotipo de debilidad, obediencia y disponibilidad de ellas como si fuera un objeto; en cambio los mensajes de las postales para los papás destacan las palabras: valores, sentimientos, héroe, campeón, rey de la casa, es el jefe, el que manda, el que enseña lo que es el FUTURO en mayúsculas y sumarle a esto las imágenes de las herramientas, las jarras llenas de cervezas, los instrumentos para construir un medio de transporte.  

Verdaderamente, no salía de mi asombro y me dirigí al día siguiente al estanquillo y pude ver la gran mayoría de estas tarjetas postales, para mi sensibilidad de mujer feminista, de madre, de especialista en género y de ser humano que lucha por la equidad, eso era demasiado, pues además me puse a pensar que estaban distribuidas, y en grandes cantidades, por toda Cuba. ¿Hacia dónde vamos cuándo las tarjetas postales dedicadas a los padres reafirman el patrón patriarcal? ¿cómo inundar nuestro país con mensajes tan estereotipados y que instauran la imagen del hombre como superior e invencible, como el REY  y el CAMPEÓN que todo lo pueden? ¿acaso nadie se detuvo a pensar en el retroceso que significa la distribución de un producto comunicacional con esta carga sexista? ¿no se consulta a especialistas en comunicación y género para el lanzamiento de estas tarjetas postales? Estas fueron algunas de las preguntas que me hice y, por supuesto,  no pude tener las respuestas;  horas después me llama una profesora que imparte conmigo las asignaturas  sobre género y comunidad en el Centro Provincial de Superación para la Cultura  de Granma en el suroriente de Cuba y me pregunta que si había visto las tarjetas postales por el  Día de los Padres y me dio las misma observaciones. En verdad me sentí atrapada en la disyuntiva de ¿hasta cuándo vamos a seguir reproduciendo los estereotipos de género en el campo de las comunicaciones?  ¿lograremos alguna vez que el trabajo de las organizaciones que se dedican a potenciar la equidad de género  no se vea empañado por productos como estos? ¿acaso está tan naturalizado el machismo en Cuba que no sabemos las diferencias entre  lenguaje sexista y el lenguaje que potencia la equidad?

Después de esta experiencia seguí varias publicaciones impresas y digitales para ver si alguien se daba cuenta de lo que estaba pasando, pero no encontré ninguna opinión acerca de las tarjetas postales por el Día de los Padres, entonces decidí hacer este escrito donde pudiera llamar la atención para que productos como estos no se sigan realizando en nuestro país y se tomen en cuenta las opiniones de periodistas y especialistas en el momento de realizar campañas tan masivas como la de celebrar el Días de los Madres y los Padres. Para desmontar imaginarios como: “Madre es una sola, padre es cualquiera” se requiere de conocimientos y constancias para que los resultados no sean una espada de Damocles sobre nuestra sociedad. Entonces, sigamos trabajando para que los estereotipos de género desaparezcan y seamos una sociedad equitativa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies