Un cuarto de siglo transitando el pensamiento de Don Fernando Ortiz

Por Adalys Pérez Suárez

A pocos metros de la colina universitaria, en la casa donde vivió Don Fernando Ortiz desde 1908 hasta el 10 de abril de 1969, fecha de su muerte, radica hace 25 años la Fundación que, con su nombre, estudia y promociona la obra del polifacético intelectual cubano, llamado con justicia por Juan Marinello “el tercer descubridor de Cuba”.

A Armando Hart, entonces ministro de Cultura, y a uno de los más sobresalientes continuadores del sabio, el Dr. Miguel Barnet Lanza, se debe la idea de esta institución que, antes de constituirse oficialmente, estuvo instalada en una pequeña oficina de la sede central de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC.

Como suele ocurrir con los grandes hombres, resulta difícil entender el modo en que Fernando Ortiz pudo conjugar su intensa vida pública con la vastísima labor intelectual que desarrolló en campos tan diversos como la antropología, la arqueología, la etnología, la criminología, la lingüística, la musicología, el folclor, la historia, la geografía, la economía y la jurisprudencia, siendo esta última, además, la única de dichas disciplinas en la que tuvo una formación académica.

Tales estudios, desembocaron en la publicación de textos imprescindibles para la comprensión del ser nacional como Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar (1940), El engaño de las razas (1946) e Historia de una pelea cubana contra los demonios (1959); en los innumerables artículos que aparecieron en las distintas revistas por él fundadas o en la papelería dispersa y en ocasiones aún inédita.

Al análisis, publicación y promoción de todo este legado, reconocido desde el pasado año como Patrimonio Cultural de la Nación Cubana, se dedica desde hace un cuarto de siglo la Fundación Fernando Ortiz bajo la conducción de su presidente-fundador, el Dr. Barnet Lanza. Un reducido equipo de investigadores a quienes, a tono con el carácter de la obra del eminente polígrafo, apoyan colaboradores de diferentes especialidades.

Pero, más allá de este respaldo, ha sido la convicción en la trascendencia del pensamiento del desaparecido intelectual; el interés porque no se le encierre en los temas afrocubanos y la necesidad de dar a conocer la obra de sus contemporáneos, los que han hecho posible que la gestión del pequeño colectivo se traduzca en varias colecciones de libros, la Revista Catauro, un boletín, plegables etnográficos, un sitio web, conferencias y talleres internacionales.

En reconocimiento a tan importante labor y muestra del eterno respeto de nuestra sociedad hacia aquel que, como a pocos intelectuales cubanos, lo acompañó siempre el título de Don, varias instituciones celebrarán el aniversario 25 de la institución, con un programa de acciones que se iniciará en la 29 Feria Internacional del Libro FILCUBA 2020, el cual festejará además el 80 cumpleaños del principal artífice de la Fundación, el Dr. Miguel Barnet Lanza.

“Hemos colocado el pensamiento de Fernando Ortiz en la Cuba de hoy porque es un pensamiento que tiene modernidad y proyección de futuro”,  afirmaba en un reciente encuentro con la prensa el Premio Nacional de Literatura 1995. Esa contemporaneidad en las ideas y el empeño en que nos sirvamos de su utilidad, garantizan que estos sean apenas los primeros 25 años de vida de una institución que habrá de ser tan imperecedera como el prestigio del nombre que ostenta.

(Tomado del Blog Cubarte)

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