Entre la tierra y el cielo nos lleva la música

Por Diana Iglesias Aguilar

De lo sublime a lo divino transporta la Camerata Vocale Sine Nomine a los presentes,  con el concierto Entre tierra y cielo, ofrecido en la segunda noche del Tercer Encuentro Nacional de Música Antigua San Salvador de Bayamo, en homenaje al aniversario 506 de la fundación de la otrora segunda villa española en Cuba.

La Catedral del Santísimo Salvador de Bayamo, escenario propicio por los amplios salones con excelente acústica para los vocalistas, se repletó de público que aplaudió como merece cada una de las interpretaciones.

El halo místico del recinto religioso ofrece además complementariedad para  los salmos, misas y plegarias cantadas, venidas desde los siglos XVI y XVII, en la primera parte del concierto, aunque frescura no faltó en las interpretaciones incluso de los temas sacros, dándole un hermoso viso de contemporaneidad.

Un viaje musical por repertorios profanos y sagrados de Europa, incluyó saraos y villancicos navideños. El inicio y cierre bien escogidos para la presentación nocturna, repertorio variado y con posibilidades para el desempeño del baile, la dramatización y el diálogo siempre necesario con el público.

Un sarao de la Chacona del catalán Juan de Arañés (siglo XVII)  abrió la noche, que fue llevándonos de Italia a  Francia y de ahí a Inglaterra hasta llegar al continente Americano y las islas del Caribe.

Interpretaciones en italiano, inglés, portugués, español, muestran la preparación coral y cultural de la Camerata Vocale Sine Nomine  (CVSN) y la acentúa como referente de la música escrita para coros en la Mayor de las Antillas.

Al final del concierto se dejan escuchar las melodías del argentino Astor Piazzola, y la muy cubana Si me pudieras querer de Ignacio Villa, Bola de Nieve con arreglos del maestro Eduardo Sarmiento para la Camerata.

La maestra Leonor Suáres Dulzaides, directora de la agrupación, va explicando para los más y los menos entendidos en la música coral y antigua, los temas y orígenes de cada interpretación, acercando mucho más el arte a quiénes consumen un producto necesario para el alimento espiritual.

El Yerbero moderno de Néstor Milí con arreglos de Ernesto Herrera pretende ser el cierre, una suerte de clímax repetido en la noche, momento que resulta atractivo y divertido a la vez, conjugado con excelente empaste de voces y tonos, y a la que se une la directora como intérprete.

Pero el público pide otra canción y Sine Nomine vuelve a escena, emocionados por la acogida en Bayamo, segunda visita que realizan al Encuentro de Música Antigua, y de Pedro Luis Ferrer interpretan La trabazón, que resulta el broche de oro finísimo para el cierre de la noche memorable.

Sine Nomine se fundó en  septiembre de 2003 por su primer director Enrique Filiú O’Reilly, como  un proyecto de marcada singularidad dentro del rico contexto del actual movimiento coral en Cuba. Formada por hombres de manera exclusiva.

Única en su tipo en Cuba,  emplea las voces de contratenor (soprano y alto), tenor y bajo, con el propósito de seguir un criterio de interpretación de la música escrita originalmente para este tipo de formato, con un repertorio que abarca obras desde los inicios de la polifonía hasta la actualidad.

Desde el año 2008 es dirigida por la Maestra Leonor Suárez Dulzaides. Sine Nomine atesora un largo listado de presentaciones en los principales auditorios de la capital cubana y el resto del país, en las más importantes celebraciones y festivales corales cubanos internacionales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies